EXPANDIENDO LA CONSCIENCIA


EXPANDIENDO LA CONSCIENCIA

FLUYENDO EN EL SER… TU MENTE NO TE LLEVARÁ JAMÁS A LA VERDAD DE QUIEN ERES, DEJA QUE LA LUZ DE TU CORAZÓN TE MUESTRE AL SER Y REGRESA AL HOGAR, SERÁS LIBRE

domingo, 17 de marzo de 2013

" NO PUEDO CONOCER LO DESCONOCIDO SI ME AFERRO A LO CONOCIDO "





“ Centímetro a centímetro, palmo a palmo, el caballero escaló, con los dedos ensangrentados por tener que aferrarse a las afiladas rocas. Cuando ya casi había llegado a la cima, se encontró con un canto rodado que bloqueaba el camino. Como siempre, había una inscripción sobre él: 


“Aunque este Universo poseo, nada poseo,
pues no puedo conocer lo desconocido
si me aferro a lo conocido”.


El caballero se sentía demasiado exhausto para superar el último obstáculo. Parecía imposible descifrar la inscripción y estar colgado de la pared de la montaña al mismo tiempo, pero sabía que debía intentarlo.
Ardilla y Rebeca se sintieron tentadas de ayudarle, pero se contuvieron, pues sabían que a veces la ayuda puede debilitar a un ser humano.

El caballero inspiró profundamente, lo que le aclaró un poco la mente. Leyó la última parte de la inscripción en voz alta: “Pues no puedo conocer lo desconocido si me aferro a lo conocido”.
El caballero reflexionó sobre algunas de las cosas “conocidas” a las que se había aferrado toda su vida. Estaba su identidad – quién creía que era y no era -. Estaban sus creencias – aquello que él pensaba que era verdad y lo que consideraba falso -. Y estaban sus juicios – las cosas que tenía por buenas y aquellas que consideraba malas -.

El caballero observó la roca y un pensamiento terrible cruzó por su mente: también conocía la roca a la cual se aferraba para seguir con su vida. ¿Quería decir la inscripción que debía soltarse y dejarse caer al abismo de lo desconocido?

- Lo has entendido, caballero – dijo Sam -. tienes que soltarte -.

- ¿Qué intentas hacer, matarnos a los dos? – gritó el caballero -.

- De hecho, ya estamos muriendo ahora mismo – dijo Sam -. Mírate. Estás tan delgado que podrías deslizarte por debajo de una puerta, y estás lleno de estrés y miedo -.

- No estoy tan asustado como antes – dijo el caballero.

- En ese caso, déjate ir y confía – dijo Sam.

- ¿Que confíe en quién? – replicó el caballero enfadado. Estaba harto de la filosofía de Sam -.

- No es quién – respondió Sam -. ¡No es quién sino en qué! -.

- ¿En qué? – preguntó el caballero.

- Sí – dijo Sam -. La vida, la fuerza, el universo, Dios, como quieras llamarlo -.
El caballero miró por encima de su hombro y vió el abismo aparentemente infinito que había debajo de él.

- Déjate ir – le susurró Sam con urgencia.


El caballero no parecía tener alternativa. Perdía fuerza con cada segundo que pasaba y la sangre brotaba por sus dedos allí donde se aferraba a la roca. Pensando que moriría, se dejó ir y se precipitó al abismo, a la profundidad infinita de sus recuerdos.

Recordó todas las cosas de su vida de las que había culpado a su madre, a su padre, a sus profesores, a su mujer, a su hijo, a sus amigos y a todos los demás. A medida que caía en el vacío, fué desprendiéndose de todos los juicios que había hecho contra ellos.
Fué cayendo cada vez más rápidamente, vertiginosamente, mientras su mente descendía hacia su corazón. Luego, por primera vez en su vida, contempló su vida con claridad, sin juzgar y sin acusarse. En ese instante, aceptó toda responsabilidad por su vida, por la influencia que la gente tenía sobre ella, y por los acontecimientos que le habían dado forma.

A partir de ese momento, fuera de sí mismo, nunca más culparía a nada ni a nadie de todos los errores y desgracias. El reconocimiento de que él era la causa, no el efecto, le dió una nueva sensación de poder. Ya no tenía miedo.

Le sobrevino una desconocida sensación de calma y algo muy extraño le sucedió:
¡Empezó a caer hacia arriba! ¡Sí!, parecía imposible, pero caía hacia arriba, surgiendo del abismo! Al mismo tiempo, se seguía sintiendo conectado con lo más profundo de él, con el centro de la Tierra. Continuó cayendo hacia arriba, sabiendo que estaba unido al cielo y a la Tierra.

Repentinamente, dejó de caer y se encontró de pie en la cima de la montaña y comprendió el significado de la inscripción de la roca. Había soltado todo aquello que había temido y todo aquello que había sabido y poseído. Su Voluntad de abarcar lo desconocido lo había liberado. Ahora el universo era suyo, para ser experimentado y disfrutado.

El caballero permaneció en la cima, respirando profundamente y le sobrevino una sobrecogedora sensación de bienestar. Se sintió mareado por el encantamiento de ver, oír y sentir el universo que lo rodeaba. Antes, el temor a lo desconocido había entumecido sus sentidos, pero ahora podía experimentar todo con una claridad sorprendente. La calidez del sol del atardecer, la melodía de la breve brisa de la montaña y la belleza de las formas y los colores de la naturaleza que pintaban el paisaje, causaron un placer indescriptible al caballero. Su corazón rebosaba de amor: por sí mismo, por Julieta y Cristóbal, por Merlín, por Ardilla y por Rebeca, por la vida y por todo el maravilloso mundo.

Rebeca y Ardilla observaron al caballero ponerse de rodillas con lágrimas de gratitud surgiendo de sus ojos.

- “Casi muero por todas las lágrimas que derramé”, pensó. Las lágrimas resbalaban por sus mejillas, por su barba y por su peto. Como provenían de su corazón, estaban extraordinariamente calientes, de manera que no tardaron en derretir lo que quedaba de su armadura -.

El caballero lloraba de alegría. No volvería a ponerse la armadura y cabalgar en todas direcciones nunca más. Nunca más vería la gente el brillo reflejo del acero, pensando que el sol estaba saliendo por el Norte o poniéndose por el Este.
Sonrió a través de sus lágrimas, ajeno a que una nueva y radiante luz irradiaba de él; una luz mucho más brillante y hermosa que la de su armadura, una luz destellante como un arroyo, resplandeciente como la luna, deslumbrante como el sol.
Porque ahora el caballero era el arroyo. Era la luna. Era el sol. Podía ser todas estas cosas a la vez y más. Porque era Uno con el universo.
Era Amor. “

( "El Caballero de la Armadura Oxidada "cap. 7, de Robert Fisher" )


Realmente, creo que se pueden extraer muchas enseñanzas de este pasaje; A veces en la vida, pasamos por circunstancias y momentos en los que todo parece desmoronarse a nuestro alrededor, parece que ya no conectamos con nada y culpamos a los demás de nuestras desdichas, no vemos las oportunidades que el Universo nos está regalando y por miedo seguimos aferrándonos a nuestro antigüo equipaje, a nuestra armadura que nos acompañó y defendió y protegió durante tanto tiempo, pero es necesario soltarse y cofiar, confiar en nuestro propio proceso, en el Universo, en la Fuente,... pues sólo así nos descubrimos a nosotros mismos, obtenemos nuestra propia libertad y recuperamos nuestro poder, ese basado en el ser un@mism@, en la Confianza y en el Amor, realmente ésto es más fuerte y brillante que cualquier armadura que hayamos construido,...

Angélica
http://expandiendo-consciencia.blogspot.com.es/ 


domingo, 10 de marzo de 2013

SIENDO CONSCIENTES DE QUE NADA HAY QUE SANAR




 
Cuando has iniciado el camino hacia ti mism@, hacia tu verdadera y única identidad, empiezas a ser consciente de que la realidad de las cosas es muy diferente de lo que hasta entonces considerabas como tal.

Empiezas a analizar tu vida y todos los sucesos y cosas que te han pasado a lo largo de los años, ves estas situaciones desde una perspectiva diferente e incluso haces diferentes valoraciones de las relaciones que han formado parte de tu camino, ya sean familiares, de pareja, de amistad, laboral,… y poco a poco vas sintiendo qué resuena en ese momento contigo y qué dejó de hacerlo, y que quizás sigues manteniendo por miedo o temor; el miedo es el obstáculo que muchas veces nos impide soltar lo viejo y seguir avanzando hacia lo nuevo.

Este se puede disfrazar de numerosas formas, como remordimientos, nostalgia, sentimiento de pérdida de identidad,… pero en el fondo todo se reduce a miedo, miedo a perder el control de la zona de confort en la que te encontrabas, miedo a lo desconocido aunque tu forma de vivir ya no resuene contigo, miedo a quedarte solo,… en fin, miedo.




Una vez que decides seguir adelante a pesar de tus miedos y temores, pues hemos estado programándonos durante mucho tiempo para estar anclados en el miedo y recrearlo y seguir así creando más juego de dualidad, comienza la aceptación.

Con la aceptación, comienza la necesidad de cambiar, y lo primero que a veces cambias es lo que hay alrededor tuyo, cosas externas que consideras que ya no sintonizan contigo y sientes como una especie de urgencia empezar a sentirte algo más cómod@ con esto nuevo que sientes, encontrar un espacio al que anclarte y sentirte seguro, pues de ese modo sientes también más seguridad ante el miedo que como antes dijimos suele aparecer. Necesitamos además crear espacios físicos acordes con esto, y podemos redecorar la casa, pintar las paredes de colores diferentes, empezar a vestir de una manera también distinta y estar parados frente al armario y no saber qué ponernos porque incluso la ropa nos parece ya algo ajena a nosotros.




Simplemente estamos redescubriendo de nuevo nuestra verdadera identidad, redescubrir qué nos gusta, qué nos hace sentir bien y seguros, qué nos hace estar bien con nosotros mismos, y mientras nos alineamos interiormente, necesitamos también hacer lo propio con lo externo.
A veces nos ocurre también incluso con la comida, y empezamos a no saber muy bien qué es lo que realmente nos gusta y qué no, cambiando incluso de hábitos alimentarios.

Como decía esto no es sino una manifestación externa del encuentro interior con nosotros.

Cuando comenzamos el alineamiento con nuestro Yo, empezamos a ser conscientes de muchas de las mentiras que han formado parte de nosotros y de nuestras vidas, y que como ya comenté en entradas anteriores, son fruto de muchos condicionamientos y programaciones tanto a nivel celular como a nivel social, familiar y cultural entre otros.
Entonces sentimos en nuestro interior la inminente necesidad de empezar a entender el por qué de nuestras emociones, de nuestra manera de actuar, de reaccionar y cómo podemos liberarnos de ellas y sanarnos así a nosotros mismos, buscando como fin además la propia felicidad.

Al principio sentimos la necesidad de analizar las emociones y el buscar un por qué a todo, todavía nos dejamos llevar demasiado por la mente analizadora que necesita respuestas para tranquilizarse y de nuevo alejarnos del temor y del miedo.
En esta fase incluso necesitamos sentir y experimentar esas emociones de forma intensa, con lo cual muchas veces sufrimos innecesariamente de nuevo el dolor de esas situaciones porque traemos el recuerdo y la energía del dolor de aquello que ya pasó, necesitamos incluso sufrir inconscientemente de nuevo esas experiencias, para sentir la seguridad de que así quedan liberadas. Para ello podemos muchas veces recurrir a diferentes técnicas de liberación emocional.
También es usual que nos apuntemos a numerosos cursos, conferencias y grupos “espirituales”, que a veces nos pueden incluso confundir más o hacernos sentirnos más culpables con nosotros mismos por no poder liberar y sanar tanto como lo hacen otros  o como lo que se consideraría apropiado en una persona que pertenece a un grupo de meditación o espiritual.
(He conocido a bastantes personas que les ha ocurrido esto)
O creer que es necesario pasar largas horas en meditaciones profundísimas y que el contacto más sencillo con nuestro interior estando en paz, respirando y tranquilos ya no es suficiente.

Nos sentimos felices cuando después de a veces días o semanas de liberación de estas emociones y energía densas, nos sentimos vacíos de ellas y vemos que el esfuerzo y el dolor han merecido la pena, y sentimos como si tuviésemos una descarga enorme de adrenalina que nos empuja a decir "yo puedo con todo, quiero liberar más", y por supuesto del mismo modo doloroso, resintiéndose además nuestro cuerpo físico enormemente con multitud de síntomas cada vez que vamos quitando y limpiando una capita emocional más, resintiéndose con ello partes específicas de nuestro cuerpo.





Después de quitar muchas de estas capas de dolor emocional, podemos entrar en otra etapa diferente en la que empiezas a ser consciente de que no es necesario recrear las experiencias dolorosas para ir sanando tus emociones. Comienzas a aceptarlas sin entrar ya en análisis de el por qué de esta emoción o el por qué de aquella otra.
Comienzas a querer liberarlas y la raíz de ellas pero sin importar ya demasiado el motivo que las originó, la mente aquí necesita saber menos, los egos están más calmados, y simplemente puede que aceptes lo que llega a tu vida como experiencias que tú atraes porque son necesarias para tu propia evolución y sanación, las ves como oportunidades para crecer y a través de la aceptación, de observarte a ti mism@ y estar centrad@, vas logrando sanarlas, sobre todo recurriendo a muchos momentos de profundo silencio interior, paz, estar lo más posible en el momento presente (es la única realidad), dándote mucho Amor a ti mism@ y compasión y a las personas que intervienen en el juego del aprendizaje, que también he comentado en entradas anteriores ( aprendiz – maestro), hacia tu propia maestría interior.Aquí también puedes recurrir a técnicas más sencilla y fluidas que no implican experimentar de nuevo los hechos que provocaron las emociones ni el dolor,… y así intentamos lograr encontrarnos más a nosotros mismos, nuestra verdadera identidad y nuestra versión mejorada.





De este modo, vamos liberando nuestros viejos patrones, creencias, memorias celulares, egos, miedo y dolor y nos vamos sanando a nosotros mismos y al mundo.

Así podemos y de hecho creo que lo estamos haciendo, pasar toda la vida, pues cada vez que damos un pasito más en nuestra propia evolución, vamos encontrando, eso sí de forma más rápida, que estamos ya sanando otra capita más profunda.

Llegados a este punto en el que creo que nos encontramos muchos, he sentido muy profundamente que realmente NO NECESITAMOS SANAR NADA.

Como digo, de manera profunda, siento que realmente es nuestro ego, nuestro aspecto humano, el que tenemos ahora mismo, el que piensa esto y por ello actuamos así.

El aspecto humano que ahora poseemos, como parte de este juego de dualidad en el que nuestra alma participa adquiriendo determinadas experiencias para poder evolucionar, siente la necesidad de que debe sanar las emociones y egos que aún no logramos sanar, que debemos llegar a alcanzar un punto en el que toda emoción y ego desaparezca para poder encontarnos así con nuestra verdadera identidad que comenzamos a buscar, como digo al principio de esta entrada.

Sentimos la necesidad de mejorar, de “ser mejores” para poder alcanzar cierta “iluminación o estado perfecto” propio de toda persona que comienza con la búsqueda interior y que le lleva al camino espiritual, y a veces se convierte incluso en una carrera por subir peldaños evolutivos que sólo sabemos que nos llevarán a un espacio, seguro magnífico, y a veces con mucho esfuerzo.

El primer error es intentar evolucionar o subir a través del esfuerzo, porque eso supone dolor y el dolor es ajeno a realmente un proceso evolutivo en el que lo realmente fundamental es el AMOR con mayúsculas, y Amor hacia uno mismo, los demás, el mundo e incluso a lo que llamamos el proceso.






Por otro lado siento también, que realmente es el ego de este aspecto nuestro el que nos dice que hay algo malo en nosotros y que debemos sanar todo eso malo que nos impide ser buenos, merecedores y perfectos.
No quiero decir que no está bien sanar las emociones, ser buenos con nosotros mismos y con el mundo y buscar la felicidad (hablo de los conceptos “bueno” y “malo” para poder explicar bien lo que quiero decir, pero son términos para mí subjetivos y que no existen como tal), porque precisamente no hay nada malo en hacer esto ni tampoco malo en no hacerlo, simplemente siento que nosotros somos ya PERFECTOS.

Si realmente somos capaces de vernos de verdad, de ver eso que queremos “llegar a ser” dentro de nosotros, y de reconocerlo en nuestro interior, si conectas en silencio con esa parte tuya divina olvidada y que es tu YO SOY QUIEN YO SOY, te das cuenta de que realmente eres perfecto, eres divino y no tienes que sanar absolutamente nada, pues todo está bien; recuerda que esto no es más que un juego al que voluntariamente decidimos jugar, y que vida tras vida seguimos jugando porque así queremos y lo decidimos para realmente llegar a encontrarnos con nosotros mismos y con nuestra verdadera identidad, que es Yo Soy Quien Yo Soy, y que por tanto este juego es el que hace que nos identifiquemos erróneamente con este aspecto humano nuestro que ahora mismo tenemos, pero que no es sino un personaje más en nuestra experiencia álmica, pero que no es realmente nuestra verdadera identidad, y este aspecto es el que siente la necesidad de sanarse y siente egos porque realmente debe ser así, ya que está jugando a la perfección su papel de vivir en la supuesta separación, en la dualidad, y que será así mientras vivamos dentro del juego, pero realmente tú Yo Verdadero no debe nada, no necesita ser nada, es Libre y Perfecto, no hay nada malo en EL o ELLA, y no debe hacer otra cosa que vivir desde esta consciencia y ser ejemplo viviente de ello.

El ego, este aspecto humano que vive con nosotros jugando, es el que siente esta necesidad de sanación y es el que debe sanar, pero realmente lo que estamos haciendo es seguir con las reglas del juego, y no podremos así liberarnos del Ego ni realmente poder evolucionar, porque lo que hacemos de verdad es sanar partes del ego, pero es ego, y este estará siempre que estemos jugando la partida de la separación.

Por supuesto, nuestro aspecto humano seguirá con su proceso de liberación y sanación, pero la diferencia es el ser conscientes que es nuestro ego el que necesita esto, y que aunque lo hagamos si somos conscientes de que  esto no somos nosotros, de que realmente no necesitamos sanar nada y de que somos libres además para hacerlo si queremos y seguir en el juego, o no, porque nadie y ni siquiera ya nosotros desde esta consciencia nos juzgaremos, es lo que realmente nos hace seguir el juego pero sin vivir en él, realmente nos hace LIBRES  y felices, nos hace ver por lo menos una parte de la verdad de quiénes somos, y vivir de una forma más continua en la  Confianza y la Gratitud.



viernes, 8 de marzo de 2013

HOLOGRAMAS DE GEOMETRÍA SAGRADA Y SU SIGNIFICADO ¡¡¡ ACTUALIZADA!!!




“La geometría es una vibración, una energía esencial que está en todo y se conecta con todo. La vibración de esas imágenes resuena en nuestro inconsciente. La geometría te ayuda a abrir tu mente y hace aflorar lo más esencial de cada uno de nosotros”


“Tú eres mucho más de lo que piensas que eres. Una gran parte de tu ADN todavía permanece dormido y la Geometría Sagrada ayuda despertarlo”

Janosh, artista gráfico holandés




Como sabemos, se ha escrito y hablado mucho acerca de los misteriosos círculos y símbolos que han aparecido en los últimos tiempos en los campos de trigo de diferentes partes del planeta, y de los cuáles hay muchas posibles interpretaciones que intentan descifrar los mensajes que supuestamente quieren transmitir, por parte de personajes del mundo científico, artístico, filosófico y espiritual.

Relacionado con ello, quiero referirme a un artista digital holandés llamado Janosh.
Según este artista, hace poco comenzó a recibir una serie de imágenes holográficas de gran belleza, y tras esta experiencia, al ser artista gráfico, decidió comenzar a interpretarlas digitalmente en su ordenador y comenzó a publicar en su blog el resultado de estas imágenes que no son sino bellísimos hologramas.

Lo extraordinario de estas imágenes, además de su profunda belleza artística, es que estos hologramas parecían ser muy similares a los dibujos y círculos que aparecen en los campos de trigo, los cuales según el propio Janosh, era un tema totalmente desconocido para él, al igual que las formas de los círculos de los campos de trigo, ya que él era bastante escéptico en todo lo relacionado con este tipo de fenómenos, energías,...






Ante todo esto, se vio ante el dilema de aceptar lo que le estaba ocurriendo y encontrar respuestas, ya que sus representaciones artísticas eran casi idénticas a los círculos que aparecían en los campos de cosecha.

Además de manera misteriosa comenzó a recibir el significado de cada uno de estos hologramas

La visualización de estos hologramas, proporcionan una Paz inmensa y armonizan y relajan, proporcionando un gran bienestar interior y resuenan en nuestro interior debido a la vibración que desprenden.

Abajo os dejo, los maravillosos hologramas de este artista, junto con su significado y acompañados de una fotografía aérea del mismo símbolo encontrado en los campos de trigo. Tal vez a través de ellos, podamos comprender también algo mejor los círculos encontrados por el mundo en los campos de cosecha,...
























Puedes ver todos los hologramas aqui:
(Página web del autor de las imágenes: http://www.janosh.com/ )

ESTA ENTRADA SE HA ACTUALIZADO CON LA RECOPILACIÓN COMPLETA DE TODOS LOS HOLOGRAMAS DE JANOSH PINCHANDO EN EL SIGUIENTE ENLACE:

 http://www.expandiendo-consciencia.blogspot.com.es/2013/11/nuevos-hologramas-completos-de.html

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